¿Cómo cambiará Collserola en 30 años?

Seguramente habrás oído que el cambio climático afectará más algunas regiones del mundo, como los polos o la cuenca mediterránea. Los estudiosos ya han hecho proyecciones de temperatura y pluviosidad para el 2050, y cómo estos cambios afectarán a la vegetación, la erosión o la frecuentación de personas en el macizo de Collserola.

Tilo en Collserola, ¿cambiará a pino blanco?

Antes quisiera presentarte los datos para los 3 últimos meses publicados:

Media de 3 mesessTemperaturaPluviosidad
D, E y F 1971-20008.4ºC50.9 l/m2·mes
D, E y F 2017-1810.4ºC11.1 l/m2·mes

Se aprecia un aumento de 2ºC de la temperatura media de diciembre, enero y febrero, es decir, un invierno mucho más cálido. También se constata una pluviosidad media mucho menor en este período.

El Ayuntamiento de Barcelona ya cuenta con un dosier titulado Plan Clima de Barcelona según el cual en 30 años la temperatura de la ciudad puede aumentar 1.4ºC en lo que se llama un escenario comprometido, y más si se sigue la tónica actual de no tomar medidas eficientes.

Según este dosier, aumentarán las olas de calor, los días cálidos y tórridos, las noches cálidas y tórridas. La población necesitará escaparse a Collserola mucho más a menudo. Ya no servirán muchos parques urbanos. Resumiendo, aumentará la frecuentación a Collserola.

La pluviosidad puede descender un 15%, pero lo preocupante es que se pasará de los días lluviosos de otoño y primavera, a las lluvias torrenciales que tendrán lugar no solo en verano, sino esparcidas a lo largo del año. Una lluvia torrencial aporta poca reserva de agua, pues no da tiempo a que el terreno la absorba según cae, y sin embargo causa mucha erosión.

Es probable que desaparezca la vegetación de ribera en las torrenteras de la sierra. Los árboles de ribera, como plátanos, tilos o castaños de indias, tienen la hoja ancha que deja pasar poco la luz del sol y da lugar a ambientes frescos. Pero como transpiran más, no podrán sobrevivir a estos cambios. En su lugar habrá pinedas, que hacen mucha menos sombra.

Debido al descenso de puntos húmedos en la sierra, esenciales para la fauna, habrá que proteger los escasos humedales, como es el pantano de Vallvidrera o el de Can Borrell, convirtiéndolos en reserva natural de acceso restringido o prohibido.

Algunas especies vegetales y animales no se adaptarán al cambio, disminuyendo la biodiversidad. Para que no disminuya todavía más, habrá que poner especial énfasis en preservar los ecotonos, que son las zonas de transición entre ecosistemas, por ejemplo prado-bosque.

Los huertos comunales, como los de Can Pujades o Can Masdeu, son iniciativas que permiten preservar pequeñas zonas de cultivos, con sus ecotonos, en medio de la sierra. Por supuesto, deben ser huertos ecológicos, exentos de tóxicos para la fauna, y que además potencian la alimentación ecológica entre sus usuarios.

Estos son algunos de los cambios presentados en «Caminada – 2050: Paisatges de Collserola modelats pel canvi climàtic» que tuvo lugar el pasado 8 de junio. ¿Se te ocurren otros cambios? Hay cambios de mitigación y otros de adaptación, que llegan hasta la creación de una red de refugios climáticos. ¡Cuéntanos tus propuestas!

Share
Esta entrada fue publicada en Ecología y etiquetada , , , , . Guarda el enlace permanente.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *